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La flor en la solapa


Se llego el día, te ves radiante, viviendo el gran día, ese momento que en el pasado solo tu mente podía crear, hoy danzas de manera suave y armoniosa, eso provoca que el tiempo fluya a tu ritmo, flemático, portas tu ramo con gracia y elegancia, tu príncipe te recibe con una gran sonrisa de emoción y conforme te vas acercando, notas que falta algo en su buen porte, su boutoniere, detalle que no debemos dejar pasar, aunque es solo un acento de flor, no es menos importante.


Recuerdo cuando se casó uno de mis hermanos, los boutonieres se usaban mucho para distinguir a los padrinos de la boda, los realizaban con azares o pequeñas flores artificiales, aún continúan en ese concepto, pero, ahora también los realizamos con flor natural, ya no tanto para los padrinos, la distinción se ha enfocado en los papás de los novios, hermanos o amigos muy cercanos, sin olvidar al protagonista de la historia, tu príncipe.


Se pueden realizar de diversas flores, rosas, suculentas, ranúnculos, orquídeas, mini rosa, clavelinas, flor de nardo, alstroemeria, la lista puede continuar, en lo personal me agrada detallarlos con distintos follajes o lo que esté a mi paso, para dar un plus de elegancia.


No lo olvides, lo diminuto no lo hace menos importante, también cuenta, y a tu príncipe le sentará de maravilla, ¿ya lo viste?, ¿a poco no se ve guapo?


Un beso, un abrazo y una sonrisa.

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